Con unos tres metros de altura y realizada íntegramente en acero inoxidable, la pieza ha sido calculada específicamente para la latitud y longitud de la ciudad.
Su funcionamiento es especialmente original: la luz del Sol se refleja en una banda situada en la pieza central y proyecta una estrecha franja luminosa sobre el interior del gran arco, donde puede leerse la hora. Su nombre alude tanto a este fenómeno óptico como a la invitación a reflexionar sobre la sostenibilidad y el cuidado del planeta.
La obra combina arte, ciencia y divulgación, funciona sin consumo energético y está concebida como un elemento duradero y de escaso mantenimiento. Su emplazamiento previsto se encuentra en la margen izquierda del Ebro, junto a la Pasarela del Voluntariado, en un entorno ideal para pasear y descubrir el legado urbano de la Expo 2008.
Fue donado a la ciudad por los autores, el Grupo Cachirulo, el Grupo Grasa y el Grupo Hierros Alfonso.
Estado: se encuentra en proceso de terminación e instalación.

